Niñera con muchas ganas de comer pollas

Después de un duro día de trabajo paré a comprar un paquete de tabaco en el estanco, me apetecía llegar a casa y relajarme en mi habitación fumándome un cigarrillo. Al llegar a casa, mi madre había salido a hacer la compra y habían dejado a mi hermano chico a cargo de María, la niñera. Mi hermano estaba durmiendo la siesta, con lo cuál María estaba sentada en el sofá viendo la televisión. Me dijo que me sentase con ella para hacerle compañía, porque estaba algo aburrida. Lo que no me espera es lo que iba a pasar a continuación. María comenzó a acercarse mucho a mí y a decirme que llevaba unos días fijándose mucho en mi. Comenzó a masturbarse delante mía sin reparo alguno y yo le dije que parase. No tenia otra cosa que hacer que meterme la mano en los pantalones y empezar a hacerme una mamada. No tuve otro remedio que darle lo que estaba buscando...