Pagando el viaje del taxi en carnes

Una joven chica, después de salir del trabajo, tenía que volver a casa y decidió coger un taxi para que la dejase en la misma puerta. Paró al primero que pasó por la puerta de su trabajo. Cuando entró en el vehículo, se percató de que era algo raro, nunca se había montado en un taxi igual. El conductor, sonriendo en todo momento, le hacía muchas preguntas a la chica. Cuando estaba a dos manzanas del destino, el conductor se bajó del vehículo y se dirigió a la parte trasera para conversar con la chica...