Dándolo todo en un Gloryhole

Laura era una joven actriz porno que se dedicaba a grabar escenas con actores amateur. Un día, la agencia para la que trabajaba, le ofreció un trabajo algo peculiar y novedoso. Se trataba de un Gloryhole, pequeño rincón donde hay agujeros en las cuatro paredes y los hombres pueden meter sus pollas. Llegó el día de la grabación y Laura empezó haciendo unas ricas mamadas a los primeros hombres. Se restregaba las pollas llenas de saliva por los pezones y disfrutaba de cada polla que aparecía. Laura, acercó su culo a uno de los agujeros y comenzó a recibir grandes embestidas por el hombre que había ahí. Para rematar la faena, Laura hacía que los hombres terminasen corriéndose dentro de ella.